lunes, 13 de febrero de 2017

Los mejores incentivos para los mejores trabajadores


Buenas a tod@s, os doy la bienvenida a este blog que pretende, con toda la humildad del mundo, dar ideas a los empresarios para dar a sus trabajadores los mejores incentivos, para que desarrollen todo su potencia y sean mucho más productivos, pero con felicidad, que también es importante.
Trabajo desde hace muchos años en el departamento de recursos humanos de una empresa, y durante todo este tiempo he visto de todo: bueno, malo, regular, menos malo... La verdad es que los jefes llega un momento en que desde sus despachos de la última planta pierden un poco la perspectiva y se olvidan de los que están a pie de calle, sin acordarse de que a veces, el detalle más pequeño puede marcar una diferencia muy grande.
Mi empresa, una sucursal de una gran multinacional, ha inventado muchas cosas para incentivas a sus trabajadores, pero todas pensando solamente en costes-beneficios, y no en su bienestar, o simplemente en hacer que venga al trabajo con eso, ganas de venir. La solución más recurrida para estos casos es un plus en forma de dinero, o un aumento de sueldo (aunque en los últimos tiempos esto ha sido lo menos), pero no se dan cuenta a veces que esto no nos hace más felices, al contrario: nos hace sentir que aún tenemos más obligación que antes que venir a trabajar y rendir, sin en realidad querer hacerlo.
Puede parecer que en esas ocasiones los trabajadores somos unos vagos, que nunca estamos contentos con nuestras condiciones de trabajo. Y no digo yo que algunos que otros no seamos unos inconformistas y tengamos esa actitud, pero por lo general, lo que la gran mayoría de los asalariados quiere es venir al trabajo con ilusión, sabiendo que tiene que cumplir una obligación por la que recibe un sueldo, pero que también debe ser reconocida si lo hace de todo corazón. Y es precisamente eso, el ponerle corazón, lo que hace complicado el asunto, y no es algo que se pueda solucionar exclusivamente con dinero.
Oí en una ocasión que a algunos ejecutivos de grado medio los habían recompensado con un fin de semana en un balneario de lujo, donde por lo visto se contrató un servicio de prostitutas. Y digo yo, ¿alguien pensó en hacer lo mismo con los empleados de otras categorías de la empresa? Que no digo yo que fuera a todo lujo, pero bien que nos podrían regalar un bono de masajes eróticos, por ejemplo, y que fuera unisex para que cada uno eligiera el sexo del masajista que más le apeteciera.
En fin, espero dar algunas buenas ideas a todos esos jefazos que deberían estar más agradecidos con todo el personal que trabajan para ellos; y si ya lo están, que hagan algo para que se les note, como todo lo que propondremos aquí, ocurrencias de mi propia cosecha pero también, espero, de la de todos vosotros, si queréis seguir pasándoos por aquí.

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